domingo, 7 de febrero de 2016

Expreso, café y destinos.

El traqueteo era el sonido de fondo de mis pensamientos. El café que me esperaba sobre mi mesa lo hacía exhalando vapor, caliente, prácticamente hirviendo, llenando el compartimento de ese aroma inconfundible a café recién hecho, un olor que algunos ligamos a momentos de la vida muy concretos. En mi caso, huele a proyectos, a confesiones, a imaginación....a recuerdo.

Supongo que sí, que para muchos como yo, la memoria huele a café. Dejé el libro que estaba leyendo al lado de la taza. Todos esos reyes, esos héroes, fechas...tendrían que esperar. Ahora llamaban a la puerta de mi memoria los recuerdos, que querían absorber ese café. Así que...mientras miraba por la ventana, y veía danzar el paisaje enfrente de mí, mientras el sol se mecía en la cuna del ocaso, recordé.

Amaneceres de antaño. Risas compartidas desgranando los mejores momentos que acababan de ocurrir. La sonrisa que se dibuja en el rostro ante la espera del que sabe que algo grande está por llegar. Irse a la cama con un secreto inconfesable, bailar en la verbena con alguien que acaba de aparecer en los recovecos de la noche,..

¡Qué pronto puede envejecer el alma!¡Y qué pronto volver a ser cría! La expresión de mi cara...bueno, no se le puede llamar así a lo que los rasgos de mi cara acababan de pintar. Porqué la inexpresión más absoluta se había hecho dueña de mi rostro. Torciendo la cabeza, me volví al café. Estaba templado ahora...había pasado demasiado tiempo recordando.

 Y como de nada sirve lastimarse ni rodearse de viejos recuerdos como si de tesoros de lejanas batallas se tratase, mejor era afrontar el destino, ese ferrocarril: de momento, sigo sobre los raíles. No hay estación que me reclame. 

Porque sigo en ese mismo vagón, al que cariñosamente decidí llamar vida: haré las escalas que sean necesarias. Lo que al final nos da la felicidad, creo yo, es ser nosotros mismos, y tratar de obrar sin torpedear al otro.
Mmmm...mientras quede café. que el paisaje se mueva. Yo sigo firme sobre los raíles.

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